El proceso de laminación de los núcleos de los transformadores es un paso crítico en la fabricación de núcleos. Al apilar láminas de acero al silicio en una disposición específica, se forma un circuito magnético cerrado y se reducen las pérdidas magnéticas. Este proceso implica pasos como el pretratamiento, corte y apilamiento del material para garantizar que el núcleo posea buena permeabilidad magnética y estabilidad estructural.
En primer lugar, se trata la superficie de las láminas de acero al silicio para eliminar las capas de aceite y óxido, evitando cualquier impacto negativo en el aislamiento entre laminaciones. Posteriormente, las láminas se cortan según las dimensiones del núcleo. El proceso de corte debe garantizar bordes lisos para minimizar las rebabas que podrían interferir con el circuito magnético. Durante el apilado, se emplea un método escalonado en el que las juntas de las hojas adyacentes están desplazadas. Esto evita la formación de espacios de aire que penetran en el circuito magnético, reduciendo así la reluctancia y las pérdidas por corrientes parásitas. Durante el proceso de apilamiento, se utilizan pasadores o accesorios de fijación para asegurar la perpendicularidad general y la precisión dimensional del núcleo.